Esclavos de un sistema social.

Te invito a revisar y comentar mi reflexión personal.

Esclavos de un sistema social.

Tantas horas diarias de trabajo y… ¿Estamos realmente todo ese tiempo produciendo, u ocupamos gran parte de esa jornada con distracciones que nos permitan cumplir este horario establecido? Pareciera ser que en los trabajos hoy se premia por las horas que uno está presente en el y no la productividad con el mismo.

Las empresas hoy en Chile condecoran al trabajador que “saca la vuelta”. Un horario fijo e inflexible, donde se debe llegar a las 9 AM en punto. ¿Para qué? Para conversar temas banales con los colegas, darse tiempo para leer los periódicos, las redes sociales y tomar el café de la mañana. Recién al cabo de un par de horas el empleado se instala para trabajar. Esto sin contar las innumerables veces al día que se sale de la oficina para fumar cigarrillos, el tiempo que se destina al almuerzo y conversaciones con los pares. ¡Nadie puede retirarse antes de las 19 horas!

¿Qué pasaría si la empresa te midiera, en vez de por jornada laboral, con hora de entrada y salida; por productividad?

Donde cada trabajador, al momento de llegar a su trabajo recibiera un checklist con tareas para la jornada, cada uno haciéndose responsable de cumplirlas en el tiempo que considere prudente. Es decir, un trabajador que llega a las 9 AM, recibe su checklist de tareas diarias y si decide cumplirlas en 4 horas, al mediodía podría ya retirarse. Si otro trabajador decidiera demorarse el día completo, es su decisión y se retirará a la hora que termine.

Sucede que al conversar con muchas personas que inician su vida laboral, estas se ven enfrentadas a un sistema inflexible, que no da paso a la productividad, muy por el contrario, que premia el “sacar la vuelta”. Porque cuando un joven motivado, llega a su nuevo lugar de trabajo, los primeros días, al poco tiempo, al tener sus tareas listas, deben quedarse esperando hasta cumplir el horario establecido. Lo anterior es lo que, al cabo de un tiempo, los obliga a caer en el sistema ya instaurado.

¿Qué pasa con las familias? ¿Cuál es el sentido de tener un hogar si no puedes estar en el? 

Si para llegar a tu trabajo debes levantarte a la hora que aún no sale el sol (a oscuras) y cuando regresas del trabajo, lo debes hacer a una hora en que ya se escondió el sol (a oscuras) ¿En qué momento disfrutas el día?

En Chile, la ley indica una jornada laboral ordinaria es de 45 horas semanales, 9 horas diarias de lunes a viernes. La mayoría de los trabajadores vive a una distancia promedio de 1 hora en locomoción pública de su trabajo, es decir 2 horas al día se ocupan en transporte, 2 horas se tiene para almorzar y 8 horas es lo que los científicos dicen es lo óptimo para dormir; con esto una dueña de casa, madre de 1 hijo, sólo tiene 3 horas para ir a dejar a su bebé al colegio, preparar la comida, hacer los quehaceres del hogar y pasar tiempo con la familia. ¿Esta correcta este sistema?

Mi inquietud se debe a que en otros países existen jornadas flexibles y de menos horas laborales, donde se premia el cumplimiento de objetivos y la productividad. Lamentablemente este país está anclado en un sistema que obliga a los trabajadores a cumplir un horario establecido y pareciera importarle sólo el tiempo que el empleado está presente en su trabajo.

Creo que no se necesitan más estudios donde se indique que el trabajador chileno es de baja productividad, insatisfecho y poco comprometido con su empresa. Se necesita cambiar el sistema para incentivar a los trabajadores a cumplir sus tareas en un tiempo que les permita disfrutar su vida y así también estar satisfechos en un lugar donde se sientan útiles. Siento que es debido a esto mismo que existe una alta tasa de deserción laboral, estrés laboral y enfermedades que se deben a lo mismo.

Peor aún, hoy te enseñan a no pensar, hoy vivimos en un mundo donde no tenemos tiempo de reflexionar ni pensar acerca de las cosas. En los colegios ya no existen los ramos de Filosofía ni Educación Cívica. Hoy estamos instalados en una sociedad que sólo te obliga a ocupar tu tiempo en un lugar, así tener dinero para pagar tus cuentas y ya está. Un círculo vicioso que parece imposible terminar.

Es lamentable que hoy somos esclavos de un sistema social, donde no se permite tener vida fuera del trabajo, por el contrario, pareciera todo indicar que ni siquiera debiéramos tener hogar, sólo cubículos en la misma oficina para dormir y ni hablar de familias, porque el tiempo no alcanza y considero que no es justo traer niños a un mundo donde sus padres “esclavos” no tienen derechos a pasar tiempo con ellos.

 

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Reflexión personal

Jesús Blasco V.

Santiago de Chile, 2017.


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